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Seguro y franquicia en el alquiler premium: cómo funciona de verdad

18 de marzo de 20267 min de lecturaRedacción Clashmagic

En casi toda oferta de alquiler de gama alta leerá «seguro incluido». Es cierto, y es incompleto. El vehículo está asegurado, pero una parte del riesgo sigue siendo suya. Entender dónde pasa esa línea evita disgustos.

Dos niveles de cobertura que no hay que confundir

La responsabilidad civil es obligatoria en España para todo vehículo en circulación. Cubre los daños que usted causa a terceros: otros vehículos, bienes, personas. Nunca cubre el vehículo que usted conduce.

La garantía de daños propios, lo que se suele llamar «todo riesgo», cubre el vehículo alquilado: colisión, robo, incendio, vandalismo. Es la que se incluye en la tarifa de los arrendadores serios, y es la que lleva franquicia.

La franquicia, en concreto

La franquicia es la cantidad que queda a su cargo en caso de siniestro, sea cual sea el importe total de la reparación. En un vehículo de alta gama es proporcional al valor del bien y no tiene nada que ver con la de un utilitario.

Tres cosas que conviene preguntar siempre antes de firmar:

  • El importe exacto de la franquicia por tipo de siniestro: colisión, robo, lunas
  • Si se aplica por siniestro o por alquiler, en caso de varios incidentes
  • Si existe reducción o supresión de franquicia y a qué coste diario

Fianza y franquicia son cosas distintas. La fianza es un importe retenido como garantía y devuelto al final; la franquicia es un coste que solo aparece si hay siniestro. Un contrato puede contemplar ambas.

La reducción de franquicia

Casi todos los arrendadores ofrecen, como opción, reducir o eliminar la franquicia a cambio de un suplemento diario. La decisión depende de dos factores: la duración del alquiler y el tipo de recorrido previsto.

En un fin de semana por carretera abierta, con un conductor experimentado, muchos prescinden de ella. En una semana con aparcamiento en centro urbano, el cálculo suele inclinarse al revés: los daños más frecuentes no son los accidentes, sino las llantas rozadas, las puertas arañadas en un parking y los impactos en el parabrisas.

Lo que nunca está cubierto

  1. Conducir bajo los efectos del alcohol o de estupefacientes
  2. Conducir una persona no declarada en el contrato
  3. El uso en circuito o en cualquier prueba de velocidad
  4. Los daños derivados de una negligencia clara: combustible inadecuado, ignorar un testigo de avería, seguir circulando tras una incidencia
  5. Los daños al interior causados por una carga inadecuada

En estos supuestos la garantía decae y puede reclamársele la totalidad del perjuicio. Son los casos en los que la cifra en juego supera con mucho a la franquicia.

El error de combustible, un clásico caro

Parece anécdota y está entre los siniestros más frecuentes en vehículos de alquiler. En un motor de altas prestaciones, un repostaje equivocado puede obligar a desmontar el circuito de alimentación completo. La regla es simple: si se da cuenta, no arranque y llame a la asistencia. Una grúa no cuesta lo que una reparación de motor.

Seguros de tarjeta de crédito

Algunas tarjetas premium ofrecen cobertura sobre vehículos de alquiler. Antes de contar con ella, compruebe tres puntos con su emisor: el valor máximo del vehículo cubierto, casi siempre muy inferior al precio de un coche de alta gama; la exclusión habitual de las categorías deportivas; y la obligación de abonar el alquiler íntegro con esa tarjeta.

Artículo informativo de alcance general. Solo las condiciones de su contrato de alquiler y de la póliza asociada determinan el alcance real de su cobertura.

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